
…Además de sonámbula, ahora insomne…
Crujen las hojas,
el viento zarandea mi árbol.
La palmera está intacta,
ni una estrella en el horizonte.
Y yo, sufro de insomnio complaciente.
El día no fue compartido
ni conmigo, ni con él
así que la noche, a hurtadillas,
me pertenece.
El viento silba al otro lado del cristal
mientras el mundo duerme su cansancio.
Me asomo a las letras
para ahogar un suspiro de ayer
y conjurar un nuevo “te quiero”
para mañana.
el viento zarandea mi árbol.
La palmera está intacta,
ni una estrella en el horizonte.
Y yo, sufro de insomnio complaciente.
El día no fue compartido
ni conmigo, ni con él
así que la noche, a hurtadillas,
me pertenece.
El viento silba al otro lado del cristal
mientras el mundo duerme su cansancio.
Me asomo a las letras
para ahogar un suspiro de ayer
y conjurar un nuevo “te quiero”
para mañana.