martes, 6 de diciembre de 2011
LA CASA QUE LLEVO DENTRO
jueves, 22 de septiembre de 2011
OBSERVACIONES DE UNA NOCHE DE INSOMNIO
¿Y si nos hiciéramos señales de humo?
¿Podrá verme? Yo apenas vislumbro una silueta.
La luz se fue. Se apagó.
Tenía sed. Como yo.
¿Con qué estará soñando?...
lunes, 18 de julio de 2011
SOBRE EL IMPOSIBLE OFICIO DE ESCRIBIR
martes, 17 de mayo de 2011
QUE AMANEZCAS
domingo, 13 de marzo de 2011
YO, MUJER
http://www.youtube.com/watch?v=Yg9i0zH56VM
Como todas, como todos sabemos, el pasado 8 de Marzo, un año más, celebramos el Día Internacional de las Mujeres. Ese día envié a mis amigas el poema "Yo, mujer" de la escritora nicaragüense Michelle Najlis, que lo teneís a continuación.
También me llegó a mí el video "Que vivan las Mujeres" que adjunto. Las cadenas de mujeres siempre me sorprenden gratamente. Que los disfrutéis.
YO, MUJER
Yo, mujer,
terca habitante del planeta
veo llegar el día en que el otoño
bese feliz la primavera.
Espero la vendimia de mi sangre.
Veo tornarse ocres las verdes hojas de mis manos.
Siento crecer la vida que sembré con loco amor
e insensatas alegrías,
mientras fueron pasando, uno a uno,
soles, constelaciones y planetas.
Aprendí a pronunciar los nombres de mis hijos
que me fueron revelados poco a poco
cuando ellos eran apenas
dulces astronautas de mi vientre.
Conocí los secretos de la vida.
Bebí con avidez rachas de viento,
embriagué mi piel con la salobre espuma
dorada por el sol.
Conocí la tormenta en el océano
la perfecta oposición de los astros sobre el mar,
y sentí la pequeñez indómita de este cuerpo que ocupa
apenas un fragmento del tiempo y del espacio.
Yo, mujer,
terca habitante del planeta
he dejado mi huella amorosa en la nube
que pasa ligera.
Ahora espero,
gratis plena,
el día en que el otoño bese feliz la primavera
para compartir
gozosa
este jugo fermentado que es ahora mi sangre.
domingo, 23 de enero de 2011
POSICIONAMIENTO
No lo estamos.
Nos sobran dudas, nos faltan estrategias,
nos sobrevienen acertijos y al final del día
nos nacen en la boca más amores que lamentos.
No, no estamos hechos tú y yo para el combate, amor.
Entendemos del cuerpo a cuerpo del amor,
del poder de la ternura y de la fugacidad del tiempo.
No hay lugar para el combate en nuestra tierra,
en nuestro mar de besos.
No lo lamento,
no serán nuestras guerras entonces las que corten el viento.


