sábado, 19 de noviembre de 2011

A VECES



A veces me da el pánico y tengo miedo de compartir, una oleada de recuerdos me asola el pecho y la angustia se apodera de mí. En verdad no tienen poder alguno en mi cotidianidad, pero siempre creemos que se van a repetir las cosas malas que alguna vez nos ocurrieron. El cuerpo registra en su memoria esa desazón y ocurre como con el amor, ya no lo quieres, pero se acelera el corazón si lo encuentras, todos tus órganos y sentidos saben que ya no lo quieres, pero no olvidan que una vez lo quisiste. A mí, a veces, me da miedo sufrir y entonces lo hago por adelantado, sueño despierta mi desdicha y mi desventura en un llanto sin fin. Luego me sienta muy bien y creo que han sido inteligentes mis lágrimas de a litro. Pero sólo he podido saborear una hiel que aún no era mía, que puede que no lo sea nunca.

Miedo de compartir, sobre todo, lo que no es mío, lo que no soy yo, lo que es prestado y que entonces me despierte un día perdida, desvirtuada, sin saber cómo he podido recorrer el camino hacia dónde estoy, sin miguitas de pan que sepan devolverme a mi sitio. Es arriesgado compartir, no sólo pudoroso, es muy arriesgado no saberte dueña y tener las manos llenas siempre para los demás, el corazón tiembla de frío y de miedo.

jueves, 10 de noviembre de 2011

PASA EL OTOÑO


OTOÑO



Esparce octubre, al blando movimiento

del sur, las hojas áureas y las rojas,

y, en la caída clara de sus hojas,

se lleva al infinito el pensamiento.



Qué noble paz en este alejamiento

de todo; oh prado bello que deshojas

tus flores; oh agua fría ya, que mojas

con tu cristal estremecido el viento!



¡Encantamiento de oro! Cárcel pura,

en que el cuerpo, hecho alma, se enternece,

echado en el verdor de una colina!



En una decadencia de hermosura,

la vida se desnuda, y resplandece

la excelsitud de su verdad divina.


Juan Ramón Jiménez

lunes, 31 de octubre de 2011

EL MARIDO DE LA PELUQUERA




Esta película es una obra de arte, un poema de dos horas y media, un paseo por la más exquisita tarde de sol...Tendría que decir tanto sobre ella que no sé por dónde comenzar, así que omitiré casi todo y lo dejaré contenido. Me resulta de una sencillez tan compleja que sólo puede entenderse desde la visión del alma. La historia de una ilusión, el deseo de tenerlo, la plenitud de verlo cumplido y el adiós antes de despertar del sueño, para que fuera eterno. Todo ello aderezado de emoción, sensualidad, ternura, personajes únicos, una música espectacular y el olor continuo al perfume de la peluquera.


Pedro Guerra e Ismael Serrano le cantan a esta historia de amor.


Una escena (más) de las tantas hermosísimas de esta película.

domingo, 16 de octubre de 2011

MI HABITACIÓN, DE NOCHE

Habitación de hotel, de Hooper














Amor, me dices que soy buena y sé que lo soy.
Con todos menos conmigo.










MI HABITACIÓN, DE NOCHE





Yo ya he recorrido este mapa,
lo quiero en su desorden infinito
soy yo la que vive aquí.

Miro mis tesoros
en su quieta ternura de estampas del tiempo
y la vida me devuelve un espejo mejor que la memoria:
las fotos regadas por doquier me traen
las mejores sonrisas,
los rostros amigos, los viajes logrados,
los viajes vividos, los paisajes que no pinté,
las flores que me tatuaron en el corazón,
el regalo más trabajado,
el regalo más preciado,
mis libros sin catalogar
mis libros leidos
mis libros sin leer
mis libros queridos
mis libros.

Sois todos y cada uno.
Os escribo porque me escribo a mi.
Hoy me escribo a mi, que estoy viva.
En medio de mis huracanes estoy viva,
a pesar de mí.

19 de Febrero de 2005

sábado, 8 de octubre de 2011

PEQUEÑOS (GRANDES) POEMAS QUE VIENEN A MÍ

AUTOBIOGRAFÍA

Como el náufrago metódico que contase las olas que le bastan
para morir;
y las contase, y las volviese a contar, para evitar errores,
hasta la última,
hasta aquella que tiene la estatura de un niño y le cubre la frente,
así he vivido yo con una vaga prudencia de caballo de cartón
en el baño,
sabiendo que jamás me he equivocado en nada,
sino en las cosas que yo más quería.


Luis Rosales










"Escribir el miedo es escribir despacio,



con letra pequeña y líneas separadas,



describir lo próximo, los humores,




la próxima inocencia de lo vivo,




las familiares dependencias carnosas,




la piel sonrosada, sanguínea,



las venas,venillas, capilares".



Olvido García Valdés. De "Caza nocturna" 1997








viernes, 30 de septiembre de 2011

OBSERVACIONES DE UNA NOCHE DE INSOMNIO II

Mujer dormida, de GEORGE HENDRIK BREITNER.




…Además de sonámbula, ahora insomne…





Crujen las hojas,
el viento zarandea mi árbol.
La palmera está intacta,
ni una estrella en el horizonte.

Y yo, sufro de insomnio complaciente.
El día no fue compartido
ni conmigo, ni con él
así que la noche, a hurtadillas,
me pertenece.
El viento silba al otro lado del cristal
mientras el mundo duerme su cansancio.

Me asomo a las letras
para ahogar un suspiro de ayer
y conjurar un nuevo “te quiero”
para mañana.

jueves, 22 de septiembre de 2011

OBSERVACIONES DE UNA NOCHE DE INSOMNIO


Fotografía de Gerda Taro durmiendo con un pijama de Robert Capa


Una luz. Alguien despierto. A lo lejos.

¿No soy sóla yo la que pasea un verso a deshora?

¿Qué estará pensando? ¿Porqué despierto?...

¿Y si nos hiciéramos señales de humo?


¿Podrá verme? Yo apenas vislumbro una silueta.


La luz se fue. Se apagó.


Tenía sed. Como yo.


¿Con qué estará soñando?...